5.11.11

► Espacio para la Memoria (descriptiva)

 El modus operandi a la hora de definir y enfocar los temas que ibamos a desarrollar en el proyecto se vieron reflejados en la memoria respetando los 3 pilares de "preservación - refuncionalización - puesta en valor" de muchos de los concursos que plantean estas problematicas...

            
            
A la hora de realizar una intervención en un espacio de la ciudad con tanta carga emocional, uno supone que los temas que nos introducen en la historia de la Nación pueden resultar de gran riqueza e inspiración para la elaboración de una propuesta de arquitectura, sin embargo las características y las condiciones excepcionales del predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada poco tienen que ver con lo sucedido durante el Golpe de Estado Militar de 1976.
Emplazado en un punto estratégico de estas 16 hectáreas y sobre un piso elevado debido a las cercanía con la Ribera, el edificio conocido como Cuatro Columnas goza de una de las mejores condiciones de entorno vegetal donde entre este patrimonio vivo, el verde y la gran ciudad que se erigió a su alrededor, no parece existir una conexión determinada. Casi como un monumento o más aún como un elemento de prestigio y poder, este edificio se posiciona de cara a la Avenida del Libertador, dejando un frente de acceso prudente para la utilización y reacondicionamiento de un programa cultural para el Instituto del Espacio para la Memoria, programa que merece la pena preservar y poner en valor en el colectivo intelectual, más aún cuando es un programa de arquitectura necesario y propicio para este sector de la Ciudad.
La posibilidad de recuperar en forma total o parcial este conjunto edilicio nos introduce como profesionales en un compromiso y un gran respeto por los acontecimientos sucedidos dentro del marco de los predios de la ex ESMA y a su vez nuestra voluntad, consentimiento y aprobación por que este espacio de la ciudad pertenezca al colectivo urbano con una propuesta de preservación dentro de los grados de protección y valor patrimonial existentes.
El tiempo y la historia son el motor fundamental de la muestra que va a albergar el edificio Cuatro Columnas y hoy nos condiciona un factor económico muy importante que es y ha sido parte de una realidad dura en nuestro país. Conjuntamente existen ciertos factores sociales, políticos y culturales los cuales nos hacen reflexionar en que la recuperación de lo construido ha pasado a un primer término y una gran oportunidad en nuestra actualidad, donde el reciclaje es entendido no sólo como el aprovechamiento de la infraestructura existente, sino también como la devolución a los ciclos de consumo de estructuras, edificios y espacios obsoletos, donde el modelo energético-económico del nuevo milenio parece estar demandando una ética del aprovechamiento y reciclaje edilicio cada vez más evidente.
            Este análisis nos pone en frente de tres grandes temas a la hora de abordar el nuevo uso del edificio, la preservación, la refuncionalización y la puesta en valor.


Preservación:
La preservación en este caso cumple un papel fundamental en la configuración de nuestro proyecto. Pero toda refuncionalización requiere una modificación, que  cuando se realiza sobre un patrimonio arquitectónico histórico se debe intervenir con criterios leales al edificio; de está manera recuperar un edificio de su obsolescencia funcional para ofrecerlo al publico con un uso acorde a los modelos actuales. Que demoler y que mantener; conservar total o parcialmente; o cómo enfocar arquitectónicamente y constructivamente cambios programáticos son cuestiones planteadas obligatoriamente para trazar criterios de actuación coherentes con su renovación funcional y revalorización arquitectónica. Bajo esta premisa y siguiendo las bases del concurso, el edificio se renueva para expresar literalmente la idea del dialogo sostenido entre lo histórico y lo contemporáneo. Un nuevo edificio dentro de otro ya existente que se expresa como lugar de memoria y reflexión.
Para ello se propone conservar la esencia del edificio, conservar su piel, respetando su pertenencia al conjunto; realizando solo algunas operaciones en los lugares en los que el edificio los necesita. Es por ello que se preservan las características principales de las carpinterías agregadas posteriormente a su configuración inicial, solamente que se actualizan en relación a las nuevas tecnologías para hacerlas más eficientes en su función térmica y acústica, complementando los paños con serigrafías que actúan como tamiz de luz. Un sistema de acondicionamiento y ventilación a través de conductos ocultos en cielorrasos en las salas transitorias y permanentes y a la vista sobre uno de los muros longitudinales de la gran sala. También se opera sobre las cubiertas para que contengan las aislaciones correspondientes para su correcto funcionamiento acústico y térmico. Desde el punto de vista estructural se generar un vacío en el hall para obtener un acceso con la calidad espacial que requiere una obra de este prestigio y la sustracción de partes de algunos muros interiores para así generar una planta más flexible para el mejor desarrollo de las salas de exposiciones.

Refuncionalización: La refuncionalización se manifiesta mediante los nuevos usos que se alojarán dentro del edificio; un gran sector central en donde se encuentran las plantas de exposiciones con un claro carácter público; el ala sur en donde se ubican el auditorio, la confitería y la biblioteca, de carácter publico pero más restringido; y el ala norte en donde se encuentran el sector privado e interno.
Estas operaciones generan como corresponde a un lugar de exhibiciones un recorrido que permite contar la historia; este recorrido comienza en el hall de acceso, que tiene un tratamiento espacial invitando al usuario a comprender el significado del lugar que va a recorrer; de allí se accede a la exposición transitoria que realiza la introducción del tema del terrorismo de estado en la historia Argentina; para así pasar a “la gran sala” por uno de sus extremos, pudiendo reconocer el gran espacio desde la mejor perspectiva posible, el recorrido de esta sala culmina con las salas permanentes, en donde se exponen los escenarios que funcionaron como centro de detención, secuestro, tortura y exterminio. Terminando así con la toma de conciencia y acentuando el sentimiento del Nunca Más.
Iniciando el recorrido, el usuario, accede a una doble altura, desde el bloque de cuatro columnas, transformando el acceso en un lugar que organiza una entrada de una nueva escala y cuya geometría permite introducir una planta racional. Esta operación genera una serie de dualidades entre elementos  antiguos y nuevos que enriquecen sustancialmente la lectura y la imagen interior del edificio. Este volumen principal se traduce a un lucernario en su cubierta para iluminarlo cenitalmente que se compone con una escalera de carácter minimalista desde la que se accede al primer nivel. Estos elementos (hueco, escalera y entrada) conforman una unidad de intervención con la que se consiguen ordenar espacios para iniciar el recorrido a través de las salas, la confitería, el auditorio existente en planta baja y dirigiéndose a la planta alta se ubica la biblioteca, situada sobre el Ala Sur, la cual podría funcionar de manera independiente en horarios donde el museo se encuentre cerrado. En el Ala transversal a la Avenida cercano al edificio del Casino se encuentra el programa de servicios compuesto en dos plantas, depósito y control, y las salas de restauración. El espacio en general conserva sus características constructivas y estructurales pero su principal intervención se concentra en el sistema circulatorio, el cual se reduce aumentando la superficie del programa optimizando su funcionamiento, y en la reubicación de los servicios públicos. Estos nuevos aseos y cuartos de apoyo se reubican para acabar de satisfacer la actualización funcional de ambas plantas.
En la sala central, las intervenciones pretenden preservar la calidad de los espacios, siendo de menor índole. No obstante se unificó y  se complementó con los dos extremos balconeados en planta alta (biblioteca y restauración) pudiendo observar y ser observados desde y hacia la sala. A su vez los paneles expositores contarán con la flexibilidad necesaria como para utilizar el gran espacio como lugar de congregación, de festivales , exposiciones y actuaciones artísticas, un programa complementario que hoy la ciudad resguarda de manera deficiente.
El edificio se hace accesible, según disponen las normativas, al incluir un ascensor y un montacargas que comunican todas sus plantas, incluyendo el subsuelo donde se ubica la sala de maquinas y el taller de mantenimiento. Se conserva inclusive la escalera contra incendio construida para el auditorio.
Por último se acondicionan las salas y los ambientes de la planta alta a través de un sistema de aire acondicionado, ventilaciones y renovación de aire a través de una serie de conductos ubicados en la gran sala y en sectores del edificio donde se congrega la mayor cantidad de público. Se complementan estas acciones en el techo de la gran sala aislando la cubierta acústica y térmicamente con paneles correspondientes.


Puesta en Valor:

El edificio “Cuatro columnas” de la Ex-Esma es un edificio de un gran valor arquitectónico, pero también dentro del inconsciente colectivo se lo relaciona con sentimientos de rechazo. La puesta en valor de este edificio, es una oportunidad no solo para recuperar un edificio, sino también para afianzar el valor del sentimiento de la democracia, trasformando un lugar de muerte en un lugar de vida. Pero siempre teniendo como principal objetivo la preservación y la memoria.
En este sentido las acciones están dirigidas en mantener la imagen del edificio; hacia el exterior la intervención se evidencia mediante: las nuevas cubiertas, sobre el cuerpo superior del Cuatro Columnas y la línea de luz del contrafrente que ilumina cenitalmente la gran sala. La primera sustituye el techo de chapa no visible de la fachada existente y en la segunda, se reemplaza la cubierta pesada por una ventilada de paños vidriados.
Estas intervenciones refuerzan la idea de fluidez espacial, potenciando a través de transparencias y luz, la existencia de libertad y democracia.
La puesta en valor nos lleva a determinar un límite entre el pasado, el presente y lo que nos espera de un modo atemporal, un límite que nos ayude a diferenciar lo que nos pasó y lo que hoy nos pasa dejando a futuro la posibilidad de que encontremos un método para conciliar estos momentos a modo poder comunicar a nuestras futuras generaciones que la fuerza de las almas, capaces de ser ellos quienes ensamblen la línea de tiempo. Eso es lo que prentendemos con esta nueva institución, un nuevo conjunto edilicio sin márgenes, sin límites y con la voluntad de que nuevamente se convierta en un espacio para la enseñanza de los jóvenes argentinos.

“La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el submarino, el soplete de las actualizaciones contemporáneas.”
Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

Memoria de los Autores


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